Documento Fundacional del FUNE (Frente Universitario para la Emancipación)
04 | SEP | 16

 

El FUNE -Frente Universitario Nacional por la Emancipación- es un frente político gremial que nuclea corrientes nacionales, regionales, conducciones de centros de estudiantes y agrupaciones estudiantiles, con presencia en Universidades Nacionales de todo el país.

El FUNE impulsa, junto a todos los actores de la comunidad universitaria y del campo del pueblo, la construcción de un proyecto de universidad pública, gratuita, masiva, inclusiva y con una misión nacional, popular, latinoamericanista y antiimperialista.

El FUNE surge en el año 2016 como resultado de la convergencia de agrupaciones estudiantiles de todo el país nacidas al calor de las luchas contra el modelo educativo neoliberal, y en contra de la Ley de Educación Superior menemista, provenientes de diversas identidades históricas y populares de nuestro pueblo, entre las principales, el Justicialismo, el Nuestroamericanismo antiimperialista, el Federalismo e Independentismo.

 

La perspectiva y los objetivos de una nueva herramienta política

 

La tensión que recorre la historia de nuestras Universidades ha sido siempre la misma. Dentro del sistema educativo en general, y de las Universidades en particular, han coexistido fuerzas que tienden hacia su elitización y privatización, y fuerzas que tienden a su democratización, hacia la construcción de una Universidad inclusiva, masiva, popular y potenciadora de la soberanía nacional. 

Uno de los primeros movimientos democratizantes del sistema universitario, que ha dejado huellas profundas en el movimiento estudiantil argentino y latinoamericano, se produjo hace casi exactamente 100 años. La Reforma Universitaria de 1918, que nació en Córdoba y se extendió por las venas de la Patria Grande, puso en discusión y pudo transformar aspectos estructurales de las políticas que sostenían un modelo elitista del sistema universitario. 

Muchas marchas y contramarchas han sucedido desde entonces. Desde intervenciones militares hasta grandes conquistas en la lucha por la Universidad del pueblo, nos hablan de una Universidad permanentemente atravesada por estas tensiones. Las cuales no están exentas de los avances y retrocesos, de las victorias y derrotas, de nuestro pueblo. Cuando los pueblos retrocedimos, vinieron los bastones largos, la censura, los aranceles, los ingresos restrictivos, el desfinanciamiento, la privatización del conocimiento, las Leyes de Educación neoliberales, los compañeros asesinados por defender la educación pública en el marco de un proyecto de país inclusivo. Cuando los pueblos avanzamos, logramos la sanción de la gratuidad universitaria durante el gobierno de Juan Domingo Perón, las Universidades Obreras, el presupuesto educativo, la Unidad Obrero-Estudiantil.

Y así, en cada etapa histórica, la Universidad ha sido profundamente atravesada por los conflictos políticos y sociales de nuestro país, y ha sido también protagonista de sus luchas. Porque la historia de nuestro país es también la historia de la lucha entre los proyectos elitistas, oligárquicos y coloniales, y los proyectos nacionales, populares y transformadores. La larga lucha de los años ´90 nos permitió sostener las bases sobre las cuales en los últimos 12 años construimos la democratización del acceso a la Universidad, y de la apropiación social del conocimiento, transformando el perfil del ingreso, las condiciones de infraestructura, las líneas de investigación, la dignidad de los trabajadores docentes y no docentes, el porcentaje de presupuesto para educación, las nuevas Universidades en distintos puntos del país, las becas para permanencia y egreso, el desarrollo tecnológico para la soberanía nacional.Entendemos que hoy nos encontramos nuevamente en un momento histórico de avanzada  en donde los pueblos del mundo tenemos la oportunidad histórica de realizar nuestro proyecto de liberación económica, política y social. Un mundo que se encuentra en una crisis y transición donde están abiertas todas las posibilidades y sueños. Porque se encuentra en crisis el capitalismo financiero neoliberal y salvaje ha puesto a la humanidad toda en una situación donde para poder crecer en sus ganancias debe imponer un consumismo irracional. Existe, por lo tanto, una necesidad que se vuelve fundamental en este momento histórico: la de construir un movimiento estudiantil activo, recuperando iniciativa y activismo, con capacidad de unificar al campo popular y al movimiento estudiantil en su conjunto. Queremos un movimiento estudiantil que tenga capacidad de construir política y que pueda darle política a todos los espacios abrazando, en el seno de una nueva Federación Universitaria Argentina, a un movimiento estudiantil de unidad y de lucha. 

Nos proponemos constituir un bloque político que busque en la construcción de una agenda programática, de unidad y en las calles, las condiciones para conducir al movimiento estudiantil a un nuevo momento de construcción política que nos permita estar a la altura necesaria para afrontar la nueva coyuntura. Como afirmaba Frantz Fanon, “todas las generaciones tenemos una misión histórica; es nuestro deber cumplirlas o traicionarlas”.Es desde esta visión que nos proponemos construir una agenda de lucha y participación estudiantil para defender la Educación Pública y construir una Universidad que responda a las necesidades de nuestro pueblo, que nos permita construir la segunda y definitiva independencia de Nuestra América, y realizar el sueño de una Patria socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana, banderas que están marcadas en el corazón de nuestro pueblo.

Convocamos a todas las expresiones del movimiento estudiantil que se sientan identificadas con estas banderas, consignas y estrategia, a converger en esta herramienta. Los tiempos no solo lo permiten, sino que nos lo exigen.

Programa político gremial del FUNE para la actual coyuntura

Caracterización de situación 

 

Hoy el movimiento estudiantil se encuentra fragmentado y, en su mayoría, desmovilizado para dinamizar las luchas que el cambio de coyuntura nos exige.  A partir del 10 de diciembre con la asunción de Cambiemos, el gobierno de los CEOs y Mauricio Macri tuvo como primeras medidas el ataque a los/as trabajadores/as con despidos masivos en el sector privado y público. Sus políticas fueron, son y seguirán siendo dirigidas a fortalecer a las empresas multinacionales y transnacionales en detrimento del estado, la producción y el trabajo. El brutal ajuste económico con un nivel de inflación superior al 35 por ciento, la caída del salario real, los desmedidos aumentos tarifarios impuestos en los servicios centrales para el desarrollo de la vida (como luz, gas, agua) y en el transporte público han elevado fuertemente los índices de pobreza y exclusión en pocos meses de gestión. 

Esta situación política y económica no es aleatoria ni azarosa, es parte de un plan de gobierno que pretende disciplinar a la clase trabajadora y al pueblo, despojándolos de derechos conquistados en los últimos años e impulsando políticas para aumentar el desempleo y dividir a los sectores populares.

Estas políticas sistemáticas de transferencia de riqueza desde el Pueblo a los sectores financieros oligárquicos e imperialistas van acompañadas de un programa de disciplinamiento social.  Un programa para neutralizar y atacar la organización popular mediante la represión y el ataque permanente a las organizaciones sociales y a los referentes del campo popular como una clara señal de que lo que se nos expresa es un nuevo escenario de ofensiva a la movilización popular.En este sentido, sobresalen la inmediata desarticulación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que se llevó a cabo durante los primeros días de gobierno, la propuesta de puesta en funcionamiento de un protocolo anti-protesta, y la emblemática detención de la compañera Milagro Sala, quien continúa privada de su libertad en condiciones lamentables víctima de un ejercicio judicial de dudosa consistencia.También es repudiable la desaparición de Emilia Uscamayta Curi, compañera del Movimiento Estudiantil Liberación, víctima del negocio de la noche y de la complicidad municipal, cuya causa sigue sin avances ni esclarecimiento de ningún tipo y los responsables de su muerte, afines al PRO, siguen en libertad y gozando de impunidad por este hecho.Por otro lado, la política gubernamental en materia de derechos humanos es igualmente preocupante. La decisión de terminar con los juicios a los genocidas culpados de delitos de lesa humanidad, sumado a la concesión de prisión domiciliaria a los genocidas ya condenados, se suma a las declaraciones de números funcionarios de gobierno (incluidos el propio Mauricio Macri) que ponen en cuestión el número de desaparecidos, la persecución política sobre nuestra compañera Hebe, y la descarada exhibición de los genocidas en los desfiles del Bicentenario. También cabe mencionar la cada vez más intolerante subordinación a los intereses del capital financiero transnacional con sus consecuentes pérdidas de niveles de soberanía. En este sentido, no podemos dejar de destacar el pago inmediato y sin condiciones a los fondos buitre, las intenciones de que la Argentina ingrese a la Alianza del Pacífico desconociendo los años de acumulación en materia de integración continental-suramericana con el MERCOSUR-UNASUR-CELAC, y las amenazas de instalación de bases militares norteamericanas en nuestro territorio. Aquí se enmarcan, también, las declaraciones de intención de abandonar el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas.

En el plano educativo, el Sistema Universitario y sus actores, los estudiantes, docentes, nodocentes, científicos y egresados, así como también todos los sectores sociales vinculados a la Educación Superior, la Ciencia y la Tecnología, nos encontramos muy golpeados por las medidas adoptadas en lo macroeconómico en general, y en lo educativo, científico y tecnológico en particular. Luego de varios años de Políticas de Estado que apostaron al fortalecimiento del Sistema Universitario, Científico y Tecnológico, a la expansión de la matrícula universitaria, la creación de universidades públicas, la recomposición salarial docente y nodocente, la repatriación de más de 1200 científicos e investigadores, la creación del MinCyT, y la ponderación del presupuesto educativo que alcanzó el %6,7 del PBI entre otras medidas, la sociedad en general y los actores de la Universidad Pública en particular, pese al dificultoso acuerdo salarial docente, nos encontramos con un panorama muy poco alentador. La situación económica y presupuestaria de la Universidades Públicas es crítica. Desde el principio del corriente año, las medidas adoptadas por el actual Gobierno Nacional atentan contra el rumbo de inclusión, crecimiento y compromiso del Sistema Universitario para con el desarrollo general de nuestro país: los Convenios entre el Estado y las Universidades Públicas anulados han dejado a cientos de estudiantes y docentes sin la posibilidad de continuar con infinidad de proyectos de investigación, extensión y transferencia; los aumentos de tarifas para los servicios públicos ha generado una profunda crisis presupuestaria en la mayoría de las Universidades debido a que el presupuesto aprobado el año pasado por el Congreso Nacional no preveía los actuales índices de inflación, devaluación y aumento tarifario; la Decisión Administrativa 519/2016, publicada por el Boletín Oficial del PEN que dispuso dejar de girarle a las universidades públicas, instituciones culturales y de enseñanza un total de $878.877 millones del Tesoro Nacional que la Jefatura de Gabinete tenía para esos fines, y tranferirlo a las provincias en concepto de “asistencia financiera” y “gastos corrientes”.La masiva convocatoria que se gestó a partir de la movilización del 12 de mayo, demostró la decisión que tenemos los estudiantes, docentes, no docentes, científicos, profesionales, y la sociedad en general, de defender lo que tantos años de batallas y conquistas populares nos ha costado construir y pone de manifiesto el necesario protagonismo que deben asumir los gremios educativos, trabajando sinérgicamente con todos los estamentos de la sociedad civil, en aras de defender y sostener el Sistema Educativo Público, al servicio de las mayorías populares.Es por todo ello que consideramos que, a la luz de este nuevo y complejo escenario social y político, el movimiento estudiantil debe construir una propuesta política amplia, masiva, representativa, con capacidad de movilizar y multiplicar la participación y la mística popular, con un claro sentido Patriótico, Nacional, Suramericanista y Universalista, en defensa de nuestra Soberanía y por la Justicia Social, generando condiciones para el encuentro en el pensamiento, en la gesta y en la acción de todos los actores y sectores que luchan y se organizan por una Educación Inclusiva, Masiva y Popular, al servicio de los intereses de la Patria Grande, Justa, Libre, Igualitaria y Soberana.

Las reivindicaciones del Movimiento Estudiantil

  1. Aumento del presupuesto universitario
  2. Recomposición salarial docente en la Universidad
  3. Boleto Educativo Nacional Gratuito
  4. Sostenimiento de los Programas y Convenios entre el Estado y la Universidad Pública
  5. Defender los contenidos de grado y su gratuidad
  6. Gratuidad de todos los postgrados para los graduados de nuestras Universidades Públicas
  7. Defender y ampliar los Derechos Estudiantiles
  8. Luchar contra la injerencia de intereses privados multinacionales y transnacionales en nuestra Educación para proteger la Soberanía y el Desarrollo Nacional.
  9. Defender el Sistema Científico-Tecnológico Público de potenciación de la Soberanía Nacional del desfinanciamiento, desguace y sometimiento al que se lo intenta reducir.

 

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