¿Quienes Somos?

El Movimiento Nacional Latinoamericanista Estudiantil (MILES) es un movimiento político gremial que nuclea a agrupaciones de estudiantes universitarios, secundarios y terciarios de todo el país. Forma parte del Encuentro Nacional Popular Latinoamericano –ENPL-. Tiene presencia en variadas Universidades, Colegios Secundarios y Terciarios del país y de la Ciudad de Buenos Aires.

El MILES impulsa, junto a todos los actores de la comunidad universitaria, la construcción de un proyecto educativo integrador, masivo, popular y con una visión latinoamericanista y antiimperialista.

El MILES surge en el año 2004 como resultado de la convergencia de agrupaciones independientes de todo el país nacidas al calor de las luchas contra el modelo educativo neoliberal de los años ’90 y en contra de la Ley de Educación Superior menemista. Estas agrupaciones venían articulando desde hacía varios años, llegando a obtener en 2002 la Secretaría General de la Federación Universitaria Argentina siendo parte central del Espacio Nacional Independiente.

Luego del Congreso de la Federación Universitaria Argentina realizado en 2004 en la ciudad de Mar del Plata, y de la fractura del ENI, se conforma el MILES con una perspectiva movimentista, nacional, popular y latinoamericanista.

La primera actividad que impulsó y dio nacimiento al MILES fue el Congreso Latinoamericano de Educación “Latinoamérica Educa”, el cual se realizó en 2004 en la Universidad Nacional de Río Cuarto. Desde ese año, se han realizo Congresos y Foros “Latinoamérica Educa” ininterrumpidamente, en más de 9 Universidades Nacionales, convocando al debate educativo a más de 100.000 estudiantes.

El MILES ha impulsado y encabezado, además, distintas luchas gremiales y políticas como, por ejemplo, el boleto estudiantil nacional (llegando a conseguir victorias en Mendoza, Bariloche y La Plata), el aumento de presupuesto para la educación, el rechazo al ALCA y el impulso de la integración latinoamericana, la recuperación de los fondos de jubilaciones y pensiones, el enjuiciamiento a los responsables civiles y militares de la última dictadura militar, la Asignación Universal por Hijo, el Matrimonio Igualitario, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y la re estatización de YPF.

Movimiento Nacional Latinoamericanista Estudiantil –MILES-
En el ENPL

Documento Fundacional del MILES

LA PERSPECTIVA Y LOS OBJETIVOS DE UNA NUEVA HERRAMIENTA POLÍTICA

El imperialismo balcanizó nuestra América Latina luego de terminadas las guerras por la independencia. Solamente las actuales batallas por la liberación nacional podrán volver a proyectar su unidad. La Nación será Latinoamericana y Patria Grande, como alguna vez quiso ser, o la nación nunca será.


Se levanta sobre nuestro presente, OTRA POSIBILIDAD HISTÓRICA para que el pueblo de la Patria Grande retome el Programa de Bolívar, San Martín y Artigas y concluya las tareas irresueltas de nuestra independencia.


Las tareas nacionales sólo podrán ser resueltas si, como nos mostraron nuestros próceres, las encaramos como las tareas por la autodeterminación de la Patria Grande. Porque sólo de esta manera la “nación” resurgirá como fuerza histórica arrollando los manoseos y las mentiras que sobre ella cargó el Imperialismo y las Oligarquías Locales.


Los sueños de liberación vuelven a hacerse realidad luego de treinta años de pesadillas. Y luego de doscientos años las condiciones históricas son inmejorables. Cuba representa la resistencia y la dignidad Latinoamericana, y es Venezuela el faro que irradia cada vez más luz sobre las luchas contra el imperialismo. La clase trabajadora de nuestros pueblos, con toda la heterogeneidad de formas que ha adquirido en estos tiempos, vuelve a articularse y a organizarse para ser el componente fundamental de este proceso.


El principal proyecto Neocolonial del Capital Financiero Internacional que se cierne sobre Latinoamérica es el Neoliberal con su Plan ALCA (Acuerdo de Libre Comercio de las Américas). Este proyecto constituye la consolidación completa del dominio del Capital Financiero y significa para
nuestros pueblos la destrucción del aparato productivo local bajo el modelo de acumulación basado en la renta financiera, el aumento del desempleo, la privatización de la educación y la salud, la dolarización y pérdida de la soberanía monetaria, la criminalización de los conflictos sociales y su solución mediante la represión, la agudización de la fuga de capitales y de la extracción de riquezas, el aumento de la pobreza , la desigualdad social y la pérdida de la soberanía. La necesidad de imponer el ALCA sobre el continente es prioritaria para EEUU ya que su principal competidor, la Unión Europea, avanza a grandes pasos en el desafío al poder angloamericano y americano de la pos Segunda Guerra Mundial.

 

El proyecto educativo neoliberal y su impacto

Durante años vivimos el deterioro y semidestrucción de la educación pública y gratuita en general, y de la educación superior en particular, cuya expresión más acabada es la Ley de Educación Superior (LES) sancionada hace nueve años durante el gobierno de Menem. Esto no fue un producto del azar sino que es consecuente con un proyecto de país basado en las premisas Neoliberales. La educación guarda una relación directa con el sistema productivo (individuos organizados socialmente para producir la organización social) y con el sistema de dominación (conducción estratégica), es decir, que la educación forma parte de un proyecto estratégico de algún grupo de poder. Según qué grupo de interés se posicione como dominante y organice la producción, requerirá de un sistema educativo que le permita consolidar su dominación Los sectores que impusieron y condujeron el modelo de capitalismo neoliberal en la Argentina tienen nombre y apellido: el protagonista principal es el capital financiero internacional, sobre todo americano y angloamericano (Citigroup; HSBC-Lloyds; JP Morgan-Chase Manhatan; Bank of America) que, junto con sus organismos internacionales de crédito (FMI, Banco Mundial), ejercieron presiones e impusieron gobiernos para controlar el territorio nacional. El Modelo Neoliberal contó, como factor imprescindible para su aplicación, con aliados locales: los Grandes Grupos Económicos concentrados vinculados al sector financiero y agroexportador. Este modelo se caracterizó por centrarse en la valorización financiera, la enorme fuga de riqueza, la desindustrialización, la extranjerización de la economía, etc.

Los objetivos fundamentales del proyecto educativo en el modelo neoliberal son los siguientes:

  1. Convertir a la educación en un servicio privado, pasando a ser un negocio más del capital.
  2. Eliminar las Centrales y Sindicatos de trabajadores de la educación; eliminar los Colegios de profesionales y las Federaciones y Centros de Estudiantes Universitarios y Secundarios. Porque todo lo que organiza para la movilización del debate, la participación y la lucha es contrario y opuesto a la estrategia Neoliberal del Capital Financiero Transnacional.

¿Para qué? Para organizar la desmovilización política y transformar todo debate en estéril. Para la persecución de estos objetivos se crearon leyes y organismos. La Ley Federal de Educación (que hizo estragos en la educación Básica y Media) y la Ley de Educación Superior fueron las cristalizaciones normativas del proyecto Neoliberal. A la vez, el FOMEC (Fondo para el Mejoramiento Educativo) y la CONEAU (Comisión Nacional para la Evaluación y Acreditación Universitaria) fueron sus actores institucionales. El primero mediante la “tentación financiera”, en un contexto de continuo desfinanciamiento y ahogo presupuestario, y el segundo como organismo evaluador y acreditador de las universidades, fueron y continúan siendo instituciones paradigmáticas para imponer las reformas estructurales en la educación. Es por todo esto, que una de las primeras tareas que debe asumir el movimiento estudiantil es la lucha por la derogación de estas leyes y la disolución estos organismos, como un primer paso para desarticular la estampida Neoliberal.

Y no debe perder de vista que al mismo tiempo debe ir pensando y creando un nuevo proyecto educativo.

Los objetivos Neoliberales los vemos plasmados cotidianamente en nuestra universidad y se pueden traducir concretamente en los siguientes puntos:

1- PRESUPUESTO
La cuestión presupuestaria es objeto de los principales enfrentamientos en lo que hace a la educación. El discurso privatizador afirma (con tono paradójicamente populista) que financiar a la universidad implica desviar partidas destinadas a fines de mayor prioridad (alimentación, vivienda, salud, etc.). Sin embargo, el Estado argentino no se distingue por su capacidad de asignar fondos con arreglo a las necesidades de la sociedad. Los fondos no están ausentes, sino que son empleados con fines ajenos al desarrollo económico y social.
El gasto consolidado en educación superior en Argentina representó aproximadamente un 0,7% del PBI promedio durante la década del 90’, muy por debajo incluso de otros países de Latinoamérica que en promedio alcanzan el 1,3 %. Lo que se esconde detrás del discurso falsamente populista es la intención de arancelar la universidad no para mejorar la calidad de la educación ni para atender a las necesidades populares, sino para canalizar los recursos que la universidad absorbe al pago de la deuda externa y la extracción de capitales y, por sobre todas las cosas, para imponer el modelo privatizador, elitista y mercantilista.
La exorbitante cantidad de docentes Ad Honorem, los bajísimos salarios docentes y no docentes, la paupérrima situación edilicia, la falta de materiales básicos, la insuficiencia de libros en la biblioteca y la falta de becas, entre otras cosas, nos muestra que el aumento del presupuesto es crucial.

2- ELITIZACIÓN
En nuestras universidades estamos presenciando un proceso creciente de elitización que se viene imponiendo progresivamente en las últimas décadas: salta a la vista que los sectores de menores recursos no acceden hoy a la universidad. Esto es parte de un proceso más amplio: en un país crecientemente pauperizado, con un sistema educativo básico desfinanciado e ineficaz, que excluye a masas crecientes de la población no sólo se expulsa a las personas del sistema educativo superior sino, cada vez más, de todo mecanismo de integración social.
La introducción de aranceles y limitaciones al ingreso busca acentuar el carácter restringido de la universidad actual. La universidad que hoy tenemos no es una universidad pública, sino una universidad barata, a la cual accede un sector cada vez más restringido de la sociedad.
El resultado esperado consiste, por un lado, en la existencia de una pequeña cantidad de graduados universitarios especializados en un limitado número de esferas funcionales a los requerimientos actuales del mercado; y por el otro, una gran mayoría de la población sumisa a las decisiones de los técnicos, sin capacidad de producción de proyectos alternativos.
La escasa política de becas estuvo implantada desde una perspectiva individualista –concebida en base al individuo como átomo aislado desvinculado de su comunidad- que no generó la incorporación de las clases más pobres de la sociedad, sino que por el contrario profundizó la desigualdad social y generó mayor fragmentación social, favoreciendo la competitividad salvaje y destructiva.

3- INGRESO RESTRINGIDO
Una política muy común dentro de este proceso: va exactamente en el mismo sentido que la elitización. Busca reducir el número de alumnos para que se pueda bajar el presupuesto. El argumento más repetido para estas medidas de expulsión de alumnos (por estar más instalado en el sentido común de la gente) es: “para qué queremos pagar la formación de tantos médicos, si después quedan desocupados, sobran médicos o son de mala calidad”. Desde nuestra visión, es difícil afirmar que sobran médicos en una sociedad en que las necesidades de salud se encuentran insatisfechas por completo. Parece más cierto afirmar no que sobran médicos, sino que faltan recursos para la salud. Lo que en realidad encubren estos ingresos es una política de exclusión que favorece a los sectores de mayores recursos. Bajo el disfraz de la excelencia académica se hallan los cupos fijos de ingresantes. Mediante estos cupos se aseguran un ingreso fijo de estudiantes, que les permite funcionar con cierta normalidad y sin presiones por el aumento de presupuesto, las cuales pueden politizar el ambiente. A la facultad no entran todos aquellos que aprueban el examen (lo cual es de por sí elitista y no tiene en cuenta la situación en que se encuentran los estudiantes antes de ingresar a la universidad), sino un porcentaje fijado de antemano. Esto favorece a los sectores de mayores recursos que pueden pagar a profesores e institutos para prepararse para el examen o, como sucede habitualmente en el mundo mercantil: pueden comprar a la persona que les impida conseguir sus objetivos. En este mundo “igualitario” prevalece la desigualdad fijada por la renta.

4- PRIVATIZACIÓN
Así como hay ingreso restringido hay también una fuerte privatización de la universidad, que se instrumentó de diferentes formas y grados: pagos “voluntarios”, bonos contribución, aranceles administrativos, arancelamiento total, postgrados pagos dictados por la universidad con previa reducción y devaluación de la carrera de grado, etc.
La necesidad de financiamiento también se observa en el ámbito de la investigación, donde la universidad presta servicios de consultoría al sector privado. Estos proyectos condicionan negativamente las tareas de investigación tanto en cuanto a los campos, temáticas y enfoques, como acelerando la tendencia general a abandonar la investigación básica y crítica.
Los criterios unilateralmente mercantiles se impusieron principalmente en los estudios de postgrado. Al tratarse de un producto rentable se avanzó en la eliminación de contenidos en las carreras de grado, trasladando esos contenidos a los postgrados.

5- INVESTIGACIÓN Y DOCENCIA
La famosa frase de Menem, cuando mandó a “lavar los platos” a los científicos del Conicet, es muy clara para observar cómo plantea el neoliberalismo la investigación en general y la de los países dependientes en particular. Al ser Argentina un país semicolonial la investigación básica es descartada. La investigación y el desarrollo, clave para plantear un proyecto propio de país, se realiza en los países centrales. Estos controlan la producción del conocimiento estratégico, es decir, aquel conocimiento central para la toma de decisiones y el desarrollo. Además del enorme valor agregado que este conocimiento significa y aporta para la economía de un país, lo que se establece de esta manera es una profunda desigualdad en las relaciones de poder.
Cuando hablamos de países centrales estamos hablando de líneas de capital (bajo la forma dominante de capital financiero transnacional) que son dominantes dentro de determinado territorio social productor de riqueza y que buscan expandirse y controlar nuevos territorios. Para ejercer y ampliar este dominio es central controlar y desarrollar conocimiento estratégico, es decir la tecnología, el cómo hacer. Es lógico entonces, que en un país semicolonial controlado por el capital financiero transnacional, se mande a los científicos a lavar los platos y se destruya la investigación básica. La única forma de investigación que se desarrolla y promociona en nuestro país es la que está centrada a cuestiones específicas que demanda el mercado, principalmente el sector de agroalimentos, el sector petrolero-energéticopetroquímico, el sector de comercio-hipermercados y el sector financiero bancario.
Por otro lado, en el proyecto neoliberal de educación, el docente es concebido como objeto, como instrumento mecánico de aplicación de determinada línea de acción, y no como sujeto capaz de combinar la funciones de docencia e investigación y crear, producir y reproducir conocimiento de forma autónoma e innovadora. En resumen, el docente no es concebido como sujeto de conocimiento, como agente creativo en el proceso social, con poder de decisión y proyección sobre el mundo.

6- PLANES DE ESTUDIO
 La mayoría de los planes de estudio fueron reformados con el objetivo de adaptar los contenidos de las carreras a su “entorno”. Dicho entorno es definido por el Banco Mundial (en sus planes educativos) como el mercado, lugar en donde se intercambian bienes, servicios y trabajo, y en donde tiene poder quien más dinero posee.
La Universidad es una entidad de producción: produce conocimiento, científicos, técnicos y profesionales. Cuando su entorno es definido, sin “aparentes” mediaciones, como sucede con el mercado, se produce una mercantilización absoluta de la producción universitaria: todo lo que salga de ahí debe ser una mercancía susceptible de colocarse en el mercado (tanto el conocimiento producido como la fuerza de trabajo) y venderse al mejor postor. El proyecto que prima es el de las Red Financiera. De esta manera la universidad debe vender y someterse a la demanda del Capital o perecer: no hay alternativa bajo esta lógica.
El conocimiento crítico, vinculado a las necesidades y problemas de los pueblos desaparece completamente de las aulas ya que estos son sectores que no pueden pagar por sus servicios. En el único momento que, bajo la lógica del capital, se tienen en cuenta los problemas de las clases subordinadas, es para contenerlos, explotarlos, controlarlos, reprimirlos y dominarlos.
Y es de esta manera como la universidad problematiza y construye un saber sobre estos temas: a la pobreza con programas asistenciales y de contención, sin un compromiso por parte del intelectual sino como alguien que maneja variables y no personas; la política es reducida al problema de la gobernabilidad, problema para las clases dominantes que se genera en una sociedad que condena a la mitad de la población a la pobreza, a graves problemas de empleo y a los que producen la riqueza a través de su trabajo a condiciones de vida completamente indignas. El capital no financia aquellas cosas que no le son útiles, por lo tanto, si las universidades buscan financiamiento privado para poder sobrevivir, deben programar sus contenidos académicos en relación a la demanda de quien tiene dinero. Es decir, debe sesgar completamente los planes de estudio y la orientación académica en función de los intereses privados. La única manera de que se financien investigaciones y áreas de producción no vendibles es a través del Estado y bajo un modelo de Educación Superior público, gratuito, popular y de excelencia.
Cuál es el “entorno”, es decir, el mercado al cuál se debe adaptar el sistema de educación superior. En Argentina, para 1998-9, ya más del 50 % de la estructura económico social se encuentra bajo dominio del Capital financiero transnacional, particularmente el sector de agroalimentos, el sector petrolero-energético-petroquímico, el sector de comercio-hipermercados y el sector financiero bancario. ESTE ES EL “ENTORNO” QUE PIDE UNA UNIVERSIDAD PRIVADA Y ULTRAESPECIALIZADA PARA SATISFACER SUS NECESIDADES. El mismo no representa ni al 0,1% de la población de la Argentina.
Todos estos puntos, que se implican unos a otros, nos ayudan a diagnosticar la situación de la universidad luego de la impresionante embestida Neoliberal que, si bien en Argentina no fue tan fuerte como en el resto de Latinoamérica por la resistencia que hubo, dejó como resultado una Universidad barata, elitizada, tecnificada, parcialmente privatizada, con fuertes sesgos ideológicos a partir de la presión del mercado y completamente alejada de las necesidades populares. En pocas palabras, una universidad funcional al modelo de sociedad que se impuso en los años 90’. Hoy en día las tareas son varias: NUESTRO OBJETIVO PRINCIPAL DEBE SER EXPULSAR AL NEOLIBERALISMO DE LA UNIVERSIDAD.
Para ello, los objetivos generales para esta etapa histórica son los siguientes:

  • Recuperar una Visión Estratégica de un proyecto de educación Publica, Popular y Masiva dentro de un proyecto Nacional y Latinoamericano, con una concepción humanista.
  • Desarrollar un proyecto de Educación Superior afín al Proyecto Nacional-Popular, Latinoamericanista y Bolivariano.
  • Instalar un modelo de Educación Superior y de Universidad bajo una concepción Latinoamericanista que tenga base en las necesidades y los proyectos de los pueblos.

Estos objetivos deben considerarse dentro de un proyecto más amplio que indique y construya con claridad una salida a la situación actual. Es por ello que se hace necesario definir el qué, el cómo y el quién, es decir, trazar las líneas principales de acción, la metodología para llevarlas a la práctica y el sujeto colectivo que resuelva estas tareas históricas.
En este sentido, nosotros planteamos que la salida a la situación actual se puede dar mediante una nueva forma de organización de la sociedad, que se asiente sobre una forma de empresa de trabajadores asociados. La misma debe combinar e integrar el trabajo manual, el trabajo técnico y el trabajo profesional. Las tareas productivas y administrativas también deben estar combinadas de forma tal que integre ambas funciones. La perspectiva es organizar la sociedad para destruir la especialización mutilante y deshumanizante y transformar las relaciones sociales de tal modo de combinar lo económico, lo político y lo político estratégico, con el fin de terminar con la división entre concepción y ejecución. Y no solo ello, sino a su vez ir más allá, para que las decisiones estratégicas las tomen quienes producen la riqueza social. En resumen, la salida a la situación actual es la creación de una organización social que combine el trabajo, la producción y la dirección políticoestratégica.
Para ello cada persona debe estar capacitada e incluida, y ser parte de la dirección político-estratégica. Donde cada una de las instituciones y organizaciones que conforman la Red político-social formen parte del sistema estatal (administración, educación, salud, policía, etc.)
Entonces, para esta forma de organización de la producción, ¿de qué conocimiento y capacidades deben dotarse y poseer los trabajadores? Es decir, ¿en qué debe aportar y cómo debe integrarse el sistema educativo y cultural en general y la educación superior en particular a este nuevo proyecto de sociedad, a estas necesidades de los pueblos?
En dar a todas las personas una capacidad para tener independencia de actualizarse, analizar y pensar nuevas empresas estratégicas, desde una participación y compromiso político popular, nacional y latinoamericano.
El sujeto histórico que lleve adelante el proyecto Nacional, Popular y Latinoamericanista y se oponga al imperialismo tendrá que ser el pueblo organizado. Cuando decimos Pueblo, nos referimos a los trabajadores manuales, técnicos y profesionales (ocupados y desocupados) y a los pequeños y medianos productores (industriales y agrarios).
El Enemigo Principal de estos sectores es el Capital Financiero Internacional, que se impone con su modelo de hambre y explotación sintetizado en el Neoliberalismo. Es por ello, que el movimiento estudiantil ocupa un lugar estratégico para resolver las tareas presentes y generar las condiciones para proyectar las luchas por la Emancipación Humana, sólo posible en una sociedad poscapitalista.


CON ESTA PERSPECTIVA NACE EL MILES.

Como MOVIMIENTO:
Integra y articula a estudiantes, graduados, docentes y no docentes que entienden que comenzaron a sonar las campanas de la hora latinoamericana; que desde el Caribe cubano, pasando por el Orinoco, el Amazonas y el Paraná, hasta llegar al Río de la Plata, crece como torrente arrollador la liberación de nuestros pueblos.
Nos conformamos COMO UN MOVIMIENTO ya que este representa nuestra herramienta para articular las experiencias en base a determinadas concepciones éticas y filosóficas, un espacio en donde se fluye hacia la conquista de ciertos objetivos programáticos.

SER INDEPENDIENTE:
Nos identifica con una forma de construcción que nace de una crisis terminal de representación. Los cambios radicales que se efectuaron en la estructura económica de la sociedad a partir de los años setenta y que se profundizaron en nuestro país y en Latinoamérica en los años 90’, socavaron completamente las identidades políticas tradicionales y devinieron en una gran crisis de representatividad que afectó a todo el espectro político. Las fuerzas sociales quedaron por fuera de la sociedad política, a su vez, los proyectos estratégicos de las fracciones de burguesía en disputa atravesaron y partieron los partidos políticos existentes. Esto condujo a una crisis de hegemonía de la cual aun no surgió ninguna expresión política del campo popular que logre articularlo y contenga un proyecto revolucionario propio. Sin proyecto estratégico no hay posibilidad de que exista y surja esa herramienta política. Quien se atribuye expresar los intereses del conjunto del campo popular o de la clase trabajadora en base a un proyecto estratégico elaborado hace cien años, en condiciones socio históricas completamente diferentes, sólo es parte de una izquierda testimonial y oportunista.

UN MOVIMIENTO INDEPENDIENTE:
Desde este lugar es que surgimos como Un Movimiento Independiente, desde el cual aportemos a construir una herramienta política movimientista que permita la construcción y realización de las tareas de Liberación Nacional, a la vez que vaya creando las bases de un partido revolucionario. Un partido revolucionario en tanto expresión del pueblo organizado como fuerza social, en palabras de Gramsci: como “creación de una fantasía concreta que actúa sobre un pueblo disperso y pulverizado para suscitar y organizar su voluntad colectiva”.
El ser independientes constituye, hoy por hoy, el síntoma de un problema y el esbozo de su solución. Nuestra forma de construcción tiene como premisas la militancia de base y una forma organizativa orgánica a las relaciones sociales existentes. Solo de esta manera es que se puede hablar de una organización democrática.

LA CUESTIÓN LATINOAMERICANA:
Creemos firmemente que toda perspectiva revolucionaria debe posicionarse hoy en día haciendo base en La Cuestión Latinoamericana. Solo parándonos desde la particularidad de nuestros pueblos, fragmentados por el imperialismo, es que podemos plantearnos como internacionalistas. Porque solamente podemos entender lo internacional de nuestro proyecto si resolvemos las tareas de la independencia y la unificación Latinoamericana.

“Bajo el principio de divide y reinarás  es que desde siglos nos gobiernan”
El ejemplo más contundente es la creación del Uruguay como estado independiente, lo cual fue propiciado, impulsado y defendido por el imperialismo británico, como forma de debilitar el surgimiento de una poderosa confederación Sudamericana, que controle el estuario del Plata. Nada más irónico, patético y traicionero que convertir luego a Artigas, quien combatió al mismo tiempo al Imperio español, al Imperio británico, al Imperio portugués y a la oligarquía de Buenos Aires, en un héroe nacional de la conformación del Uruguay, cuando en realidad fue un héroe de la nación Latinoamericana que batalló con el fin de conformar la Patria Grande.
La visión oligárquica de la historia destruyó a nuestros libertadores –personajes que expresaban y sintetizaban las luchas de nuestros pueblos- y los sepultó en letras despojadas de la tragedia histórica. Las palabras huecas que los rodearon, las significaciones vanas que los atravesaron y el sistema de símbolos en el que los insertaron, nos muestran una vez más la dominación cultural a la que fueron sometidos nuestros pueblos de la mano de la dominación económica, política y social. La dominación ideológica fue y seguirá siendo posible porque el sistema educativo y los instrumentos de producción cultural pertenecen y están ideados por y para el imperialismo, de la mano de su inseparable amiga y ejecutora de sus políticas: la oligarquía.
La función de LA EDUCACIÓN Y DE LA CULTURA en general, fue y es estratégica para generar las condiciones de la dominación ideológica de nuestros pueblos y para la balcanización de América Latina. En este sentido, LA DISPUTA EN PLANO EDUCATIVO ES CENTRAL YA QUE CONSTITUYE UNA TAREA FUNDAMENTAL PARA RECORRER EL CAMINO DE LA LIBERACIÓN LATINOAMERICANA. La conciencia de las relaciones sociales en las que estamos insertos y que se nos imponen solo la podemos adquirir en el plano de la ideología. Desde allí parte la voluntad para la transformación. “Nunca será esclavo quien no quiera ser esclavo”.

NUESTRA TAREA:
El carácter de nuestras tareas en el plano educativo determina que sea imprescindible que EL MILES SE CONSTITUYA COMO UN MOVIMIENTO DE ESTUDIANTES, GRADUADOS, TRABAJADORES DOCENTES Y NO DOCENTES.
Nuestra tarea no es puramente gremial, sino que partimos de la necesidad de construir un nuevo proyecto educativo en miras a una nueva sociedad. Es por ello que es imprescindible que esté integrado por todos los sectores que integran la comunidad educativa, más allá de que cada sector cuente con su espacio gremial específico. CUANDO DECIMOS ESTUDIANTES lo hacemos como la palabra que contiene y expresa a todos los que son parte de dicha comunidad, pero al mismo tiempo sin perder de vista la función dinámica que cumplen los estudiantes dentro de la construcción de una línea político-institucional estratégica dentro de la Universidad y articulada en un proceso de transformación en lo nacional y latinoamericano.

Todas estas premisas constituyen el MILES, movimiento que tiene como objetivo constituirse en una herramienta político-gremial de los estudiantes, y organizador del movimiento estudiantil, en miras a que los estudiantes seamos parte de la historia y estemos a la altura que nuestros tiempos latinoamericanos requieren.


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